Tamales Salvadoreños: Receta Auténtica de Pollo y Recaudo

Cada diciembre, mi cocina huele a hoja de plátano asándose sobre el fuego antes de que entre la primera tanda de tamales salvadoreños a la vaporera. Es el aroma que me avisa que ya casi es Navidad. A diferencia de los tamales mexicanos envueltos en hoja de maíz, los salvadoreños se envuelven en hoja de plátano, que perfuma la masa con un toque ahumado y herbal que no se consigue de otra forma. Y a diferencia de las tamales hondureños o los tamales colorados guatemaltecos, el sello salvadoreño está en el recaudo: una salsa roja de tomate, pimiento y achiote que se cocina aparte y le da a la carne ese color y profundidad tan particular.
Esta receta de tamales salvadoreños es la que aprendí viendo a mi tía en La Libertad armar docenas de tamales sobre la mesa del comedor, con todos ayudando: unos cortaban las hojas, otros amarraban, y los más chicos probábamos el recaudo "para revisar la sal" (o eso decíamos). No es una receta rápida — te va a tomar una tarde completa — pero cada paso tiene su razón de ser, y te explico exactamente dónde se me complicó la primera vez para que a ti no te pase lo mismo.
Si nunca has preparado pupusas salvadoreñas, los tamales son el otro gran ícono de la cocina de El Salvador, y comparten la misma masa de maíz como base. La diferencia es que aquí la masa se precocina en forma de atole espeso antes de envolver, una técnica que evita que te quede cruda o gomosa por dentro — el error más común de quien hace tamales por primera vez.
Más recetas como esta
Tamales Salvadoreños: Receta Auténtica de Pollo y Recaudo
Tamales salvadoreños auténticos de pollo, envueltos en hoja de plátano con recaudo rojo, papa y aceitunas. Receta paso a paso con los trucos de mi cocina para que la masa quede suave.

Ingredientes
Preparación
- Cuece el pollo: en una olla grande, coloca los muslos de pollo con el agua, la media cebolla, el ajo y la sal. Hierve a fuego medio durante 30-35 minutos hasta que el pollo esté bien cocido. Retira el pollo y cuela el caldo; reserva 4 tazas para la masa. Cuando el pollo esté tibio, deshebra la carne descartando huesos y piel.
- Prepara el recaudo: en una olla, hierve los tomates, el pimiento, la media cebolla y el ajo en agua durante 10 minutos hasta que estén suaves. Licúa todo junto con un poco del agua de cocción hasta obtener una salsa tersa. Calienta el aceite en una sartén, vierte la salsa colada y cocina a fuego medio 8-10 minutos. Agrega el achiote, el comino, la pimienta y sal al gusto; cocina 3 minutos más hasta que espese ligeramente.
- Arma el relleno: mezcla el pollo deshebrado con dos terceras partes del recaudo y cocina todo junto a fuego bajo 10 minutos para que la carne absorba el sabor. Reserva el resto del recaudo para la masa. Aparte, cuece las papas en agua con sal 8 minutos, hasta que estén apenas tiernas (deben quedar firmes, no deshechas, porque terminan de cocinarse en el vapor).
- Precocina la masa: en una olla grande, derrite la manteca a fuego medio. Agrega la harina de maíz poco a poco, alternando con el caldo de pollo reservado y el recaudo restante, batiendo constantemente para que no se formen grumos. Añade el achiote y la sal. Cocina sin dejar de mover durante 12-15 minutos, hasta que espese como un atole denso y se despegue de los lados de la olla. Retira del fuego y deja entibiar 10 minutos.
- Prepara las hojas: pasa cada hoja de plátano unos 5 segundos por lado sobre fuego directo o un comal caliente hasta que se vuelvan flexibles y brillantes. Límpialas con un paño húmedo.
- Arma los tamales: coloca una hoja de plátano sobre la mesa con el lado brillante hacia arriba. Extiende en el centro aproximadamente media taza de masa formando un rectángulo. Encima coloca 2-3 cucharadas del relleno de pollo, un par de cubos de papa, unas aceitunas y alcaparras o garbanzos.
- Dobla los lados largos de la hoja hacia el centro para cubrir el relleno, luego dobla los extremos hacia abajo formando un paquete rectangular compacto. Amarra con hilo de cocina o una tira de hoja de plátano, con doble nudo para que no se abra durante el vapor.
- Cocina al vapor: forra el fondo de una vaporera u olla grande con retazos de hoja de plátano y coloca los tamales de pie o acostados, sin apretarlos demasiado. Agrega agua hasta justo debajo de la rejilla, tapa y cocina al vapor a fuego medio durante 75-90 minutos, revisando el nivel de agua cada 30 minutos y añadiendo agua caliente si se consume.
- Verifica el punto desenvolviendo un tamal de prueba: la masa debe despegarse limpia de la hoja. Si aún está pegajosa, continúa el vapor 15-20 minutos más. Deja reposar los tamales 10 minutos fuera del fuego antes de servir.
Otras recetas para probar
Consejos
Consejos de mi cocina
- Precocina siempre la masa. La diferencia entre un tamal salvadoreño perfecto y uno gomoso está en cocinar la masa como un atole espeso ANTES de envolver (paso 4), no envolverla cruda como se hace con algunos tamales mexicanos. La primera vez que los hice sin este paso, el centro me quedó crudo después de una hora de vapor — desde entonces nunca me lo salto.
- Pasa las hojas de plátano por el fuego, no las hiervas. Unos 5 segundos por lado sobre la llama directa (o sobre un comal caliente) las vuelve flexibles y brillantes sin que se rompan al doblarlas. Si las hierves, se ablandan demasiado y se desgarran al amarrar.
- No sobrellenes el tamal. Dos o tres cucharadas de relleno por tamal son suficientes. Me costó dos tandas enteras aprenderlo: si te excedes, el tamal se abre durante el vapor y pierdes el relleno en el agua.
- Amarra con doble nudo. Las hojas se aflojan un poco con el calor del vapor. Un solo nudo se puede soltar a medio cocimiento y el tamal se abre; con doble nudo, no.
- El achiote es el secreto del color, no del sabor. Si solo tienes achiote en polvo y no en pasta, disuélvelo primero en dos cucharadas de agua tibia antes de mezclarlo con el recaudo — así no quedan grumos de color en la salsa.
Variaciones
En El Salvador también se preparan tamales de elote dulces (sin recaudo, con elote fresco molido y un toque de azúcar) y tamales pisques, rellenos solo de frijol y sin carne, tradicionales de los días de vigilia. Si tu familia es más de la tradición hondureña, prueba también los tamales hondureños, de masa más suave y relleno de cerdo; o si prefieres el estilo guatemalteco, los tamales colorados guatemaltecos llevan una salsa de tomate con un toque de chocolate (en su versión negra) que los hace ligeramente diferentes al recaudo salvadoreño. Y si te sobra pavo después de las fiestas, no te pierdas también nuestros panes con pavo salvadoreños, el otro infaltable de la mesa decembrina salvadoreña.
Información nutricional
Por porción
rinde 12| Calorías | 335 | |
| Proteína | 16g | |
| Carbohidratos | 32g | |
| Grasa | 17g | |
| Fibra | 3g | |
| Sodio | 510mg |
Palabras clave: tamales salvadoreños, tamales salvadoreños receta, como hacer tamales salvadoreños, recaudo salvadoreño, tamales de pollo salvadoreños
¿Hiciste esta receta?Califícala y cuéntame cómo te quedó en los comentarios.
¿Con qué se sirve?
En mi casa, los tamales salvadoreños se sirven solos, recién sacados de la vaporera y abiertos en el plato — no necesitan acompañamiento porque ya traen la papa, las aceitunas y el recaudo adentro. Para la cena de Nochebuena, los servimos junto con sopa de patas salvadoreña si la celebración es grande, o simplemente con pan francés y una taza de café negro bien caliente a la mañana siguiente, cuando sobran.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre los tamales salvadoreños y los mexicanos?
La envoltura es la diferencia más notable: los salvadoreños van en hoja de plátano, que aporta un aroma ahumado y herbal, mientras que la mayoría de los tamales mexicanos se envuelven en hoja de maíz seca. El relleno también cambia — el recaudo de tomate y achiote, más la papa y las aceitunas, son sellos salvadoreños que no se ven en las versiones mexicanas.
¿Se pueden hacer tamales salvadoreños sin hoja de plátano?
Se puede envolver en papel aluminio en un apuro, pero vas a perder el aroma característico que la hoja le da a la masa. Busca hojas de plátano congeladas en cualquier mercado latino — son el sustituto más cercano a las frescas y están disponibles todo el año en Estados Unidos.
¿Cómo sé cuándo están listos los tamales?
Desenvuelve uno de prueba a los 60 minutos: si la masa se despega limpia de la hoja y tiene una textura firme (no pegajosa ni líquida), están listos. Si se queda pegada a la hoja, necesitan entre 15 y 30 minutos más de vapor.
¿Se pueden congelar los tamales salvadoreños?
Sí, y es lo que hago yo con cada tanda grande. Déjalos enfriar por completo, todavía envueltos en su hoja, y congélalos hasta por 3 meses. Para recalentar, cocínalos al vapor otros 20-25 minutos directamente desde congelados — nunca en microondas, porque la masa se reseca y pierde la textura.
¿Por qué se comen en Navidad?
Hacer tamales es un trabajo de varias horas que rinde docenas, así que tradicionalmente se preparan en familia para las fiestas de fin de año, cuando hay manos de sobra para cortar hojas, armar y amarrar. Es tanto una comida como una excusa para reunirse.
Conclusión
Los tamales salvadoreños toman tiempo, pero casi ninguno de esos minutos es complicado — es simplemente un proceso con varias etapas que se disfruta más en compañía. Si es tu primera vez, no te preocupes si los primeros te quedan un poco irregulares; a mí también me pasó. Prepara el recaudo, arma la masa con calma, y en un par de horas vas a tener en tu mesa uno de los sabores más entrañables de la cocina centroamericana.













0 comentarios